lunes, 24 de noviembre de 2025

LA CONVICCION CERTERA DE PROUST _AMÉRICA COMPARINI SALAS_TALAGANTE _CHILE

Mi  sobrina mayor Pamela Elizabeth, felizmente casada con  un hombre de fé , es madre de cinco hijos biológicos y uno adoptado por amor.
 De profunda  humanidad y religiosidad , al igual que su hermana Angelita, también
 casada y madre de dos hijos, son las retoños de mi hermana menor  Elizabeth y nietas muy queridas por mi madre, de quien heredaron  la fe.
Ellas  me han regalado  unos cánticos o alabanzas  evangélicas  muy hermosas.
Debo agregar que las  dos, son " las  mensajeras  oficiales y quienes oran " por mis solicitudes de plegarias dirigidas al Padre, pro_sanación enfermos y afligidos. Suelen cada cierto tiempo venir a mi casa y hacer con sus manos religiosas  imposiciones y oraciones sobre mi cuerpo y alma.
 Similar es a la Terapia del Reiki .
 Además me hace rememorar ciertos pasajes y 
 planteamientos del británico  Desmond Morris, en su fascinante libro "El mono desnudo".
Morris connotado zoológo, otólogo y pintor, que se ha investigado  como actúa la conducta animal y su consecuencia frente al devenir de la conducta humana.
Al escuchar el regalo de estas  canciones sagradas, de inmediato me estremezco e invade una profunda emoción. Tremolante mi alma se  dulcifica  y abre todas las compuertas a los recuerdos y me retrotráe a mi más tierna infancia.
En ese instante mágico, pienso cuánta razón tenía el escritor y filósofo francés Marcel Proust ,cuando se refiere a "La memoria  involuntaria". 
Según Proust, los sentidos pueden desencadenar recuerdos y emociones que estaban dormidos en nuestra memoria.
Y describe cómo un aroma, un sonido o un objeto pueden transportarnos instantáneamente al pasado y hacernos recordar experiencias y emociones que creíamos olvidadas. Esto se debe a que los sentidos están estrechamente ligados a la memoria emocional y pueden activar recuerdos que estaban almacenados en nuestro cerebro.
Aromas, sonidos, sabores, palabras, situaciones, desencadenan una avalancha de recuerdos y emociones 
Los sentidos son la clave , la llave maestra para acceder a la memoria profunda.
 Los recuerdos más vívidos y emocionales son aquellos que están ligados a los sentidos. Esto se debe a que los sentidos están en estrecha unión con el  cerebro emocional, y pueden activar recuerdos guardados , aparentemente dormidos u olvidados.
La idea de "La memoria involuntaria de Proust" se puede ver y sentir en muchos aspectos de la vida real y cotidiana. 
Como por ejemplo, cuando esa música , esos cantos o alabanzas evangélicas,  me transportan y me llenan de imagenes fuertes , poderosas.
Cierro los ojos y entro a un pasado lejano y me veo como una niña pequeña que caminaba   de la mano de mi madre y de  Juanito mi hermano de nueve años.
Los tres unidos, enlazados fuertemente por el amor, la sangre  y la fé  en medio de una procesión , rodeados de muchas personas religiosas que avanzaban  fervorosamente  por las calles , con voces diversas,  heterogéneas que se elevaban cantando,
 acompañadas de un coro de mandolinas.
Instrumentos sublimes  que llenaban el aire de una melodía hermosa y vibrante.
Arpegios para alabar al creador, que mi madre con su suavidad y  fe profunda a toda prueba, cantaba junto a mi hermano pequeño.
Imagino y creo, que muchas veces, nos llevó a este mágico ritual, porque quedó grabado a fuego en mi subconsciente y a pesar que el destino nos separó y  viví con ellos dos solo hasta la edad de 1 año y medio, los cánticos y las mandolinas me retrotraen y me llevan a tan dulces añoranzas.
A tal nivel de profundidad que vuelvo a vivir , más bien a revivir ese instante en que  solo existíamos  nosotros tres cogidos de las manos como un nudo o vínculo poderoso en medio de  ese mar de personas religiosas que sin miedos, ni prejuicios, mostraban su amor _fé por las calles alabando al Padre creador.
Proust tenía razón, mucha razón !!!....
Hoy cuando la vida, los años han transcurrido inexorablemente  y de pronto o de vez en cuando me  hace  zancadillas feroces, la música , los cánticos de los fieles, sumado al  recuerdo entrañable que traen las mandolinas y las voces sagradas , hacen que vuelva los ojos al cielo y sienta que en ese halo de fe de mi madre en el pasado, vuelve y me acompaña en el presente .
Su imagen querida , su ternura inacabable y nunca olvidada, me hace resistir los embates diarios.
Sobre todo cuando  la soledad golpea fuerte y es sinónimo de  ausencias filiales.
Entonces al son de esa canción 
"Tú eres la calma", vuelvo a sentir su mano tierna y a la vez fuerte, que toma la mía y me dice : " Estoy aqui  mi amor y
Él está contigo : no temas no hay soledad ni abandono!...

Fotografía: Crédito a quien corresponda.

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